Sol Cultural

El martes 11 de diciembre entregamos los premios del V Concurso de Microrrelatos Sol Cultural.

Se presentaron 305 microrrelatos con 221 participantes.

El jurado del concurso compuesto por Alberto Iglesias, Guillermo Balbona y Marta San Miguel ha seleccionado 25 relatos que aparecerán publicados en una edición impresa.

Primer premio.
Autora: Eva Fernández López.
Título: “Siluetas”
(Inspirado en la fotografía titulada Siluetas de Jesús del Hoyo Vielva)

Segundo premio
Autora: Marta Adán
Título: “Sin título”
(Inspirado en la fotografía “Siluetas” de Jesús del Hoyo Vielva)

Tercer premio
Autor: “Joansa Maravilla”
Título: “Pompas fúnebres”
(Inspirado en la fotografía “Instante” de Pedro Huerga Martínez.)

FINALISTAS:

Íñigo Antolín Piris. Título: “Cuando otros se van”.
(Inspirado en laCalle del Sol)

Alicia Villares Frías. Título: “Sin título”.
(Inspirado en la fotografía titulada Las Cigarreras de Francisco Gisbert)

SELECCIONADOS:
Francisco López Serrano. “La mirada”
Lucía Peralta Munguía. “El escondite”
Eduardo Rebollada Casado. “Contraluces”
Salvador Robles Miras. “Un día memorable“
Carlos San Miguel Gómez-Ullate. “ Espejismos”
Lola Sanabria García. “Miedo”
José Luis González Martínez. “Dejemos hablar al viento”
Nino Elgarrista Ibáñez. “7:40 am”
Ana Cristina Fernández Argudín. “Sin título”
Charo Ruiz Dávila. “Yo (deberes para el lunes)”
Marina Pérez Lezaola. “Urban”
Beatriz Llamas Rodríguez. “Soledad en clave de Sol”
Rubén Gozalo Ledesma. “Obra maestra”
Yosé Álvarez-Mesa. “La mancha”
José Ignacio Señán Cano. “Personajes”
Gustavo Eduardo Green. “La eternidad de la búsqueda”
Mónica Izquierdo Pozas. “Qué recuerdos tienes abuela de esta calle”
Iker García Urbina. “Sin título”
Raquel Mejuto González. “Melancolía”
Carlos Barranco Rubín. “Película de baja velocidad”

Agradecimientos
A todos los que os habéis presentado porque sin vuestras historias no tiene sentido el concurso.
Al jurado por su paciencia.
A la Librería Gil por seguir a nuestro lado apoyando este concurso.
A la Fundación Santander Creativa por ayudarnos a seguir.

PREMIADOS:

Primer premio
Eva Fernández López
Título: Siluetas
El susto terrorífico hizo que se marease. ¿Qué le ocurría a su vista? De repente, sólo veía pequeñas sombras, no podía distinguir ningún rasgo definido, apenas una masa de color y siluetas negras moviéndose de un lado a otro, lejanas. ¿Se estaba quedando ciego? El corazón iba tan rápido que consideró la posibilidad de que le diera un ataque. Temblaban tanto sus piernas rollizas que se dejó caer al suelo; sabía ya por experiencia que el pañal amortiguaría el golpe. Escupió el chupete para respirar mejor.
Era la primera vez que veía hormigas.
(Inspirado en la fotografía titulada Siluetas de Jesús del Hoyo Vielva)

Segundo premio
Marta Adán
Título: Sin título
Y, ¿de cuándo es la foto, Pedro?
-De ayer mismo jefe.
-Joder, cada vez son más. Antes, al llegar el otoño, la gente se apuntaba a los fascículos de los kioscos, a los cursos, a los gimnasios…Ahora, con la crisis, no saben en qué dar y se ponen a apostatar, que es gratis .Y no piensan en las consecuencias. Porque la fe es opcional, pero el alma viene de serie con el cuerpo, y cuando se nos borran nos cuelgan ese marrón. Porque hay que ver en qué estado nos las devuelven, Pedrito, que no han pasado ni una triste revisión por el confesionario oficial, que no han comido en condiciones desde la primera comunión…Y así no hay quien las coloque. Con el limbo cerrado, el purgatorio en quiebra, el infierno intervenido… ¿qué voy a hacer Pedro?
-Solicite el rescate, jefe, como todo Dios.
(Basado en la fotografía “Siluetas” de Jesús del Hoyo Vielva)

Tercer premio
Joansa Maravilla
Título: Pompas fúnebres
Tras la incineración y metido en la urna funeraria, me pasé meses en el recibidor aguantando las verborreas de escalera de mi madre. Mi viaje alrededor del mundo terminó en el mundo del que más quería alejarme; malditas paradojas.
No sé qué te llevo a ello, tal vez mis correrías nocturnas por tu alcoba. Yo realmente quería observar tus desnudeces, pero mis apetitos de espíritu no fueron satisfechos, encontrando en cambio mi liberación.
No sé con qué pretexto, ni con qué estrategia, lograste sustituir mis restos por un cúmulo de polvo de tu buhardilla de la calle Sol. Tampoco sé cómo concebiste la mezcla: dos cucharadas de limpiavajillas por una de cenizas, pero funcionó.
El día de mi onomástica, sin honores, esparciste mis restos en vuelos de pompas de jabón, unas estallaron, otras alzaron el vuelo, otras se colaron en el Rubicón, supongo que buscando la última cerveza.
(Tema: Fotografía Instante de Pedro Huerga Martínez.)

FINALISTAS:

Íñigo Antolín Piris
Título: Cuando otros se van
Ternura improvisada sin remordimientos seca ropa interior de mujer en la ventana, abajo Sonrisa de cicatriz, Soledad de viajar, Piel decepcionada, Barba soñadora victoriosa y Pescador de paloma muerta en la carretera discuten dónde ponerse. Del numero 2 sale Herencia desgraciada harta de pensar en los demás, tiene que gritar por la calle porque sola en casa siente vergüenza. Mirada robada al corazón cuenta billetes, parece que Hacer solo una cosa siempre tenía razón. Preocupada solo de su familia y Siempre perfecta charlan apresuradamente en la esquina, no hay tiempo para llorar protestan. No sé nada de ti ayuda a Compartir sentimientos sin temor a cargar una caja de botellas, esta noche será tan diferente que mañana repetimos piensan. Tendría que aprender a vivir pero no consigo esperar regala esperanza para adultos junto con otros niños, sol se puede leer en la placa azul que cuelga de su cuello.
Tema del relato: Calle del Sol

Alicia Villares Frías
Título: Sin título
Me faltas.
(Inspirado en la fotografía titulada Las Cigarreras de Francisco Gisbert)

SELECCIONADOS:

Francisco López Serrano
Título: La mirada
Hacía tiempo que el paisaje había perdido la inocencia. No existía lugar alguno en el mundo al que la mirada no hubiera devastado con la violencia de un huracán. Tantas miradas y tantas metáforas inertes habían desdibujado sus trazos y perpetrado en él su labor de vaciado. Todas aquellas imágenes constituían un invierno estéril. Todas ellas habían infundido al paisaje llanto, risa, dolor, ira, pavor, sosiego, hasta tornarlo en una mueca, en un abismo, en una proyección expansiva del dolor o la dicha. El paisaje que reía con candor en las églogas, que tiritaba en las sagas, que gemía en los sonetos de Unamuno, se hallaba escondido tras la bruma de tantas miradas, de tantas imágenes que lo habían arrasado como un fuego de verano, dejando dentro de quien lo observaba cenizas lanzadas al viento, cenizas que se posaban como una nieve sucia sobre su corazón.
(Inspirado en la fotografía titulada Cal de Xavier Ferrer Chust)

Lucía Peralta Munguía
Título: El escondite
5, 10,15, 25,…..100. El que no se haya escondido tiempo y lugar ha tenido.
Tus bracitos enlazados sosteniendo la cabeza contra el muro del final de la calle.
El empedrado silencioso con cuatro pilluelos recorriéndolo de puntillas.
5, 10,15, 25,…..100.
Alguien del grupo ha caído en combate. He de ser fuerte. Con un cromo en el bolsillo como talismán me dispongo a seguir al caminante para no ser descubierto. La niebla está de mi lado.
5, 10,15, 25,…..100.
Me he quedado sólo. Me muevo con sigilo. Te siento tan cerca que aprecio cada rizo de tu desordenada melena.
5, 10,15… ¡Taina! ¡Por mis compañeros y por mí primero!
(Microrrelato inspirado en la fotografía Niebla en Sol de Javier Fernández Gorrionero)

Eduardo Rebollada Casado
Título: Contraluces
“Otro más que no responde a mi saludo”, comenta un vecino al barbero, que se encuentra de pie a la puerta de su establecimiento.
“¿Se da cuenta Ud. de que este barrio está lleno de maleducados: niños y mayores, todos iguales?”, pregunta. Y antes de llegar la inexistente contestación señala: “Y los peores son los que te miran durante un instante y luego actúan como si no te conocieran o, peor aún, como si no te hubieran visto jamás”.
“O como si no te quisieran ver”, respondió el barbero.
“¿Me corta Ud. el pelo?”, preguntó mientras entraba en la barbería, pensando que hasta el mismísimo barbero le miraba de manera extraña.
“Otro fantasma sin rumbo”, pensaba el barbero. Le dijo: “Pase y siéntese”.
El alarido del fantasma al mirarse en el espejo no llegó a escucharse en la calle.
(Inspirado en la Calle del Sol)

Salvador Robles Miras
Título: Un día memorable
En el hospital le acaban de confirmar que deberá ser intervenida de un tumor maligno en la mama derecha, y, además, el tren de cercanías, debido a una avería, circula con media hora de retraso, y, por si esto fuese poco, quien prometió que la llamaría sin falta, todavía no lo ha hecho… Qué día más aciago, probablemente el peor de su existencia. Sin embargo, la mujer, hace unos minutos, se ha encaminado al bazar situado al otro lado de la calle y, en un impulso irrefrenable, ha adquirido un artilugio para hacer pompas de jabón. “¿Por qué?”, se pregunta sacudida por un repentino ramalazo eufórico. “Porque hoy es la eternidad; aquí es el infinito y tú eres la divinidad”, le susurra la dulce voz de su poeta predilecto unos segundos antes de que en el teléfono móvil suene una música celestial: la promesa cumplida.

(Inspirado en la fotografía “Instante” de Pedro Huerga Martínez)

Carlos San Miguel Gómez-Ullate
Título: Espejismos
En Ciudad Botín el reflejo era aún más bonito que lo reflejado. Nada fue igual tras aquel año 2.014. El Mundial de Vela y la inauguración del Centro de SableArte trajeron la prosperidad.
Los turistas manaban como oro negro, en pequeños hilillos.
La inmensa pasarela flotante sobre el mar unía el Espigón y el Centro Botín, permitiendo disfrutar de la Bahía de forma cosmopolita. Un sofisticado sistema de bombeo reutilizaba el agua empleada en el lavado de dinero negro y del proveniente del comercio de armas, creando un efecto en el suelo que al pisar hacía recordar el tacto de la arena mojada.
La arena se había agotado en las obras.
En una residencia privada una abuela irredenta, o tal vez su fantasma, continuaba desgañitándose cada domingo por la tarde desde su ventana:
¡La Pereda no se cierra!

La esperanza fue siempre una acción preferente en esta ciudad.

(Relato inspirado en la fotografía “Siluetas” de Jesús del Hoyo Vielva)

Lola Sanabria García
Título: Miedo
El hombre avanza, desdibujado. Un nubarrón de palabras agrias lo acompaña. El llanto hiposo llega, una y otra vez, como boomerang, enroscándose en su oreja. Y conforme camina, revive la sinrazón de la pelea. Un retraso no es para tanto, se dice. Enseguida, como un trallazo, le viene el recuerdo de otro día. Entonces fue él quien estuvo acodado en la ventana, espiando la calle. Pasaban los minutos y temblaba como azogue. Esa noche, la espera dio paso a la desesperación. También discutieron. Como hoy. Y luego vino el quedarse enlazados, cuerpo con cuerpo, durante horas, reconociéndose en cada lunar, en cada arruga, en las cicatrices de la piel, como si acabaran de conocerse.
El hombre avanza. A lo lejos, la tarde se abre a la luz. Saca el teléfono de su bolsillo y marca. Te quiero, dice. Y las palabras soplan los últimos jirones de niebla.

(Inspirado en la fotografía de Javier Fernández Gorrionero, Niebla en Sol)

José Luis González Martínez
Título: Dejemos hablar al viento
Tengo casi toda su obra: Juntacadáveres, Cuando ya no importe, El pozo…. Sé que soy un vanidoso, pero siempre había deseado escribir como él. Apenas comenzado a plagiarle, una noche le vi acceder al cementerio de la Almudena. Le abordé rápido, amenazándole con seguir copiándole si no me cedía sus órganos. Acobardado, admitió que a él ya no le servían. Durante meses, me ha ido entregando las vísceras imprescindibles para la escritura. Corté el esternón y realicé el encaje cardio-pulmonar. Mediante una acrobática trepanación, logré embutirme el nuevo cerebro. La microcirugía trató los órganos oculares. Había niebla esta mañana cuando he llegado al cementerio. El sitio estaba vacío, sólo había dos manos junto a la única novela que me faltaba: “Dejemos hablar al viento”. Ahora tengo todo listo, escribiré como él. Mientras examino sus dedos velludos cubiertos con formol, cavilo cómo realizar el decisivo implante con una sola mano.
(Basado en la fotografía: Niebla en Sol de Javier Fernández Gorrionero)

Nino Elgarrista Ibáñez
Título: 7:40 am
Tendido en el suelo me observo, camino de espaldas y los problemas se
alejan. La calle está vacía, no veo a nadie más, sólo una espesa niebla entre la que se esconde el sol. Mis pasos son seguros y sin remordimientos, me dirijo hacia la comisaría más cercana para confesar que soy yo el autor de mi propio asesinato.

(Microrrelato basado en la fotografía “Niebla en Sol”, primer premio Tema Calle del Sol.)

Ana Cristina Fernández Argudín
Título: Sin título
La niebla no nos dejaba vernos, él caminaba delante de mí a toda prisa, huía enfundado en su capucha, como si quisiera protegerse del desastre. Yo gritaba su nombre y le suplicaba que no se fuese. No me oyó. No quiso oírme. De rodillas en el suelo lloraba, seguía llamándolo, pero la niebla, cada vez más espesa era un muro entre nosotros. Guardaba, apretada entre mis manos su nota, la leía una y otra vez. Me quería morir.168 euros por un simple cable desconectado.

(El microrrelato está basado en la fotografía Niebla en Sol de Javier Fernández Gorrionero)

Charo Ruiz Dávila
Título: Yo (deberes para el lunes)
Soy color chocolate, no negro como dijo la señora del autobús. Negro, es el color de las cosas que dan miedo. Mis compis, al dibujarme en clase, me colorean marrón.
A la niña nueva, que se sienta a mi lado, le dije que soy como cacao, y me pegó una chupada; dijo que “sabo” a asco no a choco. Manu dice que no es “sabo” que se dice “sepo”, pero “sepo” me recuerda a sapo y yo prefiero saber a bombón. Manu quiere ser como yo, por eso bebe colacao y cocacola; al final de verano casi lo consigue, pero va al pueblo y allí su abuela sólo le da leche. Mi abuelo me lleva los sábados a un coche-cocina, y me sube a hombros para ver como la señora fríe churros, compramos un vaso de choco para mojarlos y merendamos, sentados en un banco, mientras inventa cuentos para mí.

(Tema: fotografía “Sol en sol” de Elena Díaz Salas)

Marina Pérez Lezaola
Título: Urban
-Lee Marvin
-Lee qué?
-Lee Marvin, tío.
-Pues yo pensaba que era Felipe González de joven.
-¡Venga ya! No puedo creer que no le conozcas. ¡¡Llevamos cinco años viniendo a un bar que creías que tenía como reclamo a un ex presidente del Gobierno!!
-No sé, tío. Yo entro y me tomo una cerve. Como si tiene al Fary.
-Oye, pues ahora que lo dices, también se da un aire al Fary. Podría ser una mezcla entre el Fary y Felipe González. ¿Pero tú qué pensabas cuando veías a un ex presidente pistola en mano?
-Pues…no sé. Me parecía una bonita alegoría.
-¿Alegoría? Usas unas palabras de intelectual pero luego no conoces a Lee Marvin.
-Y ese Lee Marvin, ¿quién es?
-No sé.
-¿Cómo que no sabes?
-No sé. Sólo sé su nombre. Me lo dijo el otro día Jaime. Yo pensaba que era Aníbal, el del Equipo A.

(Tema: Inspirado en la Calle del Sol de Santander)

Beatriz Llamas Rodríguez
Título: Soledad en clave de Sol
Soledad resolvió con soltura la solicitud del soldado vallisoletano soliviantado. En aquel mausoleo obsoleto, insolente e insolidario pero absolutamente sollispado, el sollastre solicitaba solmenar su camisola tornasolada de rasoliso, y con resolución soltó el aerosol y la gasolina sobre la videoconsola.
Soledad, Marisol, como solía ser solicitada, insolaba sus soliloquios solfeando al Solano, solitario crisol de sollozos de soltería insoluta. Desolada, resolvió solaz y solemne desollar solapadamente su absoluta soledad.
Dobló la esquina hacia Lope de Vega. Comprobó algo aturdida el efecto que había producido en ella. Sin duda era el espíritu de la calle del Sol. Sintió hambre. Era la hora de comer. Con un gesto divertido, volvió sobre sus pasos y regresó para dejarse seducir de nuevo por la magia. Súbitamente sintió la necesidad de tomar un solomillo y una copa de rosolí.

(Tema: La calle del Sol)

Rubén Gozalo Ledesma
Título: Obra maestra
Lo esencial es invisible a los ojos, decía El principito. Solo las personas que verdaderamente prestan atención pueden escucharlo. Los lienzos son como los libros. Hablan, articulan palabras, nos cuentan historias. Por eso, todas las tardes entro en el Museo de Arte Conceptual de Nueva York y me siento junto a una obra que me sigue fascinando.
El cuadro se titula Calle del sol y es tan real que puedo escuchar el murmullo de la gente caminando en dirección a sus trabajos, los cláxones de los coches anclados en los pasos de cebra, los graznidos de los pájaros que se posan en los tejados de los edificios de hormigón y el eco de los gritos de los niños atrapados en aquel lienzo en blanco.
Después, cojo a mi perro lazarillo y regresamos a casa.

(Microrrelato inspirado en la foto de Francisco Gisbert Tomás LAS CIGARRERAS)

Yosé Álvarez-Mesa
Título: La mancha
(LYNYRD SKYNYRD)
Un hilillo de sangre manaba del suelo. Lo secó y tapó la rendija con cinta aislante, pero siguió rebosando por encima. Salió de la oficina y el reguero de sangre lo siguió. Se metió en el Rvbicón y la mancha se hizo un charco en la puerta. Lo esperó mientras se tomaba una cerveza observando sus cambios de forma cada vez que alguien entraba en el establecimiento. Cuando salió del bar y se dirigió a casa, la mancha fue tras él dejando la calle del Sol enrojecida. Subieron las escaleras, y abrió la puerta para dejarla entrar. Se fue directo a la cocina, cogió un cuchillo y se rasgó las muñecas: era esto lo que querías, ¿verdad? Se sentó a ver gotear la sangre por sus manos, mientras el charco se iba haciendo más y más grande.

(Inspirado en la Calle del Sol)

José Ignacio Señán Cano
Título: Personajes
Los personajes de mis libros favoritos estaban acostumbrados a salir de vez en cuando de ellos y dar un paseo por mi habitación.
Hace unos días compré un e-book y lo cargué con mis novelas favoritas. Desde entonces me quedé completamente solo. Mis personajes no me visitaban como antes.
Esta noche he conectado la luz de la pantalla y los he encontrado golpeando con los nudillos en el cristal, preguntando con la mirada cómo atravesarlo. No podían salir.
Con un destornillador he quitado la tapa de cristal y al instante un ejército de personajillos ha comenzado a corretear entre mis piernas. Creo que a partir de ahora, dejaré que vuelvan a sus mundos de papel y olor a tinta.
De nuevo volveré a encontrar tesoros en las islas perdidas de mis calcetines, y bucaneros durmiendo la borrachera hasta el amanecer en mis zapatillas, bajo la luna llena del Caribe.

(Relato basado en la fotografía titulada: “Siluetas” de Jesús del Hoyo)

Gustavo Eduardo Green
Título: La eternidad de la búsqueda
Me vi pasar.
Bajé del autobús casi con desesperación (hacía tiempo que me buscaba).
Por un momento me perdí de vista entre la muchedumbre.
Repentinamente me encontré conmigo, cara a cara, y al instante reaccioné -con fastidio- frente al espejo de un bar.
Me divisé a lo lejos.
Aceleré la marcha y en mi desordenado caminar recibí insultos de personas a las que, obnubiladamente, pisoteaba.
Caminaba a paso ligero y no lograba alcanzarme.
Observé cómo me detenía a comprar golosinas (mi debilidad). Era la oportunidad que buscaba para acercarme.
Una vez juntos me distraje comprando golosinas.
Me volví a perder.
Alcé los talones estirando la punta de mis pies, agucé mi vista sobre la multitud, inútilmente.
Había desaprovechado una oportunidad única.
Comencé a correr, con desesperación, sin rumbo determinado. Una carrera desenfrenada.
Alertado por un grito me di vuelta y descubrí que me estaba persiguiendo.

(Inspirados en la fotografía: Niebla en Sol de Javier Fernández Gorrionero)

Mónica Izquierdo Pozas
Título: Qué recuerdos tienes abuela de esta calle.
¿Y esta otra foto? ¿Es más parecida a ahora, verdad?
Sí, mi amor. Hoy todo es más nebuloso. Esta foto se la tomé a tu abuelo poco antes de morir.
Ya le dije: ¡No salgas a la calle!
Y contestó: ¡Mujer, qué me va a pasar!
Mira que nos advertían constantemente, pero él creía que todo era mentira. ¡Como nos mintieron tantas veces!
Esta foto, siempre me pone triste y nostálgica. Me recuerda mis momentos de bajón. Esos en los que me quedaba pensando tonterías, tirada en el sillón viendo la televisión:
¿Para qué valgo? ¿Qué sentido tiene mi vida?
¡Dios mío, si hubiera sabido, todo lo que sé ahora y lo que ocurriría después! ¡Sería impensable que hubiera perdido tanto el tiempo!

¿Con quién habla Marcela?… pregunta el joven doctor.
Con su nieta…dice la enfermera
¿Su nieta? Si nunca tuvo hijos….
(Se inspira en la foto Niebla en Sol de Javier Fernández Gorrionero)

Iker García Urbina
Título: Sin título
¡La calle Sol en ciento cincuenta palabras!
¡Si “ciento cincuenta palabras” ya son tres palabras!
Muy bien…

Camino.
Gente bebiendo y contándose cosas (Pieza1).

¡
¡
¡
<——

Entro en este.
Pieza1
“Dubidadubidoserayeduba” a ritmo de jazz.
Entre Pieza1:
“¡Cuánto tiempo! ¿Una cerve?” (Pieza2)
Tras risas y alegrías (Pieza3):

¡
¡
¡
¡
<———
Entro en este.
Pieza1
El camarero saluda: Pieza2
Dentro del bar:

Barra
————————————–
¡ Aquí Pieza1 ruidosamente y “jajajajajaajajajajaja”.
¡
¡
B ¡ Aquí pareja
A ¡
R ¡
R ¡ Bailan
A ¡
¡ Nosotras Gente sentada en cómodos sofás Pieza1.
¡
Pieza3:
En este —————>, ¡Sorpresa! ¿Concierto! Ritmos. “Saduweiduweisera……”

Y el contador del OpenOffice me dice que llevo ciento veintiocho palabras.
Para terminar: Cultura, diversión, ocio, diferencia, música, diversidad, iniciativa, creatividad, arte, jazz, ganas, etc., etc.
Y con esto las ciento cincuenta palabras para la calle Sol. Exactamente ciento cincuenta palabras.

(Tema: La Calle del Sol)

Raquel Mejuto González
Título: Melancolía
Te bastaron cien palabras para corromper tus promesas. Cien palabras vacías, cien noches ausentes y más de un desliz completan nuestra historia.
Tú fallaste y yo me equivoqué. Te quise y me querías, me olvidas y nos olvidamos.
Y sin reproches suficientes los dos guardamos silencio, culpables por querer más de lo que se podía.
–Adiós–dijiste.
–Recuérdame–pedí.
Y mientras aquel viento acariciaba nuestras caras, unas manos tibias arañaban nuestras almas.
–No vuelvas–supliqué.
–Te quiero–sentenciaste.
Y como hay historias que simplemente no pueden ser, cerraste los ojos y desapareciste, justo en el andén número cien.
De vuelta a casa, con el corazón en la mano, añadí tu nombre a la larga lista que hace años creé: la de mujeres que quise, la de mujeres que nunca conocí, y como es tu caso, la de mujeres que no supe cómo querer.

(Elegido para el micro relato la fotografía “Las cigarreras” de Francisco Gisbert Tomás)

Carlos Barranco Rubín
Título: Película de baja velocidad
Se aleja despacio por la Calle del Sol entre las primeras nieblas de la mañana Click. Es hora de volver a casa, ha sido una noche muy larga Click. Antes, todo era mucho más sencillo: El periódico en el kiosco Click. El aperitivo en la cafetería Click. El paseo con el perro Click. Pero ahora ella sospecha de otras faldas y quiere que lo siga durante todo el día. Por la mañana Click. Por la tarde Click. Por la noche Click. Ahora se prepara un sándwich en la cocina Click. Cena delante de la tele Click. Elige una película de Hitchcock Click. Se tapa con la manta Click. Va al servicio Click. Entra en la habitación y abre el armario Click. Se desnuda. Se pone un sombrero de fieltro gris, ala ancha. Se contornea suavemente. Se ríe. Se toca. Me mira. Maldita sea, te tengo dicho que no hagas eso.

(Basado en la fotografía Niebla en Sol de Javier Fernández Gorrionero)

Fotos ampliadas pinchando aquí.


, ,